domingo, 6 de abril de 2014

Estacion Mar del Plata Sud

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Fue una de las terminales ferroviarias mas hermosas del pais y el mundo, lamentablemente el tiempo y la ingnorancia se han apoderado de su belleza, de nuestro legado....Horizonte Ferroviario solo rescato con fotografias lo que queda de ella original...
Fue un ferrocidio con todas las palabras...con este informe tratamos de darle una introduccion fotograafica de su verdadera arquitectura y la actual, es muy triste y muy real a la vez.

Fotos: CacciolaDesigns - Todos los derechos reservados - Abril 2014.

El tren ya había comenzado a unir la estación de Plaza Constitución con la Estación Norte de Mar del Plata, el 26 de septiembre de 1886. Fue el entonces gobernador bonaerense Dardo Rocha que autorizó la extensión de la línea que llegada hasta Maipú. Pero, pocos años después la estación quedaba algo lejana de la comodidad de los turistas que empezaban a construir sus ostentosas residencias más al sur, así que se exigía un nuevo lugar para el recorrido final del tren proveniente de Buenos Aires. El gobierno nacional dictó entonces la ley que autorizaba al Ferrocarril Sur prolongar la línea hasta cerca de la costa y construir la Estación Sur. En 1909 se aprobó el trazado, en octubre se expropiaron lo terrenos y se iniciaron los trabajos. En tiempo record, el 1.° de diciembre de 1910 llegaba el primer tren. El primer jefe de la estación fue el señor Fossati. La estación ocupaba las cuatro manzanas ente las calles Las Heras y Sarmiento, y de Alberti a Alvarado: tenía tres andenes de pasajeros con dos plataformas de trescientos metros con sendos techos de chapa a dos aguas soportados de columnas y cabriadas de hierro abulonadas y paragolpes frente al ala del edificio de Alberti. Además poseía vías auxiliares para apartar las locomotoras, corredor para automotores, una entrada por Alberti y otra por entre Garay y Alvarado, galpón para despacho de encomiendas con andén, vía para furgones.

Fotografia que data de 1915.

El arquitecto
El edificio en forma de ele fue construido y dirigido por el arquitecto belga Jules Dormal. Conformaba un gran y luminoso hall central, confitería, sanitarios, salas de espera general y para señoras, boleterías y kioscos. En planta alta estaban las oficinas y vivienda de los directivos. La obra se inscribe dentro de la corriente arquitectónica llamada ‘ecléctica fluida’.
Jules Dormal nació en Bélgica en 1846, estudió en la Escuela Especial de Arquitectura de París y estableció su estudio de arquitectura en Buenos Aires en 1870. Tuvo su consagración como arquitecto cuando reemplazó a Víctor Meano, muerto por un mucamo, en la terminación del Teatro Colón. Por igual motivo dirigió la construcción del Congreso Nacional.
También terminó las obras de la Casa de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, en La Plata, que se iniciaron por administración y del palacio del ganadero Celedonio Pereda, que es la actual embajada de Brasil, frente a la Av. Alvear, en reemplazo del arquitecto francés Louis Martin.
Se destacan entre sus obras, además de la estación Mar del Plata Sur, el diseño del Parque 3 de Febrero, el monumento a San Martín de la Catedral de Buenos Aires, el palacio Ortiz Basualdo, el Teatro Opera de Buenos Aires, el primer trazado del Barrio Parque Chas, pabellones del Jardín Zoológico de Buenos Aires y la sucursal de Villa Urquiza del Banco de la Nación. Fue socio fundador del Colegio de Arquitectos y de la Sociedad de Estímulo de las Bellas Artes, concejal de Buenos Aires y profesor de arquitectura. Falleció en 1924.


Fotografia que data de 1925.

El edificio
El edificio no tenía al principio el aspecto exterior actual sino que mostraba muchos adornos, especialmente en la torre del reloj rematada por un cupulín y en las dos cúpulas de los extremos del frente sobre la calle Alberti que tenían pizarra y ojos de buey. Años después, en coincidencia con la demolición de la Rambla Francesa y su reemplazo por el Casino de Bustillo, para seguir la moda de la arquitectura despojada que se impuso por la aversión a todo lo antiguo que se desató en esa época, el frente del edificio fue modificado y quedó con el aspecto mucho más liso y sobrio que presenta en la actualidad.
El proyecto original preveía la fachada principal sobre Sarmiento, donde pasaba el tranvía, con dos alas a cada lado de la torre del reloj y una cúpula en cada extremo. El ferrocarril decidió construir solamente el ala del lado de Alberti y dejó la otra en suspenso, como ampliación prevista para cuando hiciera falta. Por lo tanto, la torre del reloj quedó en el extremo del edificio, por lo cual le brindó un aspecto asimétrico no común en esa época. El espacio no construido quedó reservado y existió en su solar una cancha de básquetbol.


Fotografia que data de 1925.


Fotografia que data de 1925.


Fotografia que data de 1913.


Fotografia que data de 1915.

Transformaciones
En 1948, tras la estatización de los ferrocarriles, el intendente municipal Juan José Pereda remitió a la Dirección Nacional de Transporte una solicitud para eliminar el servicio ferroviario de la Estación Mar del Plata Sud. Fue aprobada en 1950 y durante el año siguiente fueron retiradas las vías. Poco después se destinó el edificio, con la parte de las plataformas que va desde la calle Alberti hasta Garay, a cumplir funciones de terminal de ómnibus de larga distancia. Los ómnibus hasta esa fecha llegaban a instalaciones separadas propias. Había una en el lote triangular de San Martín, Mitre y Diagonal Pueyrredón (frente a la catedral),otra en Bolívar y Córdoba y también en un terreno triangular ubicado en Av. Independencia, Bolívar y Diagonal Pueyrredón. En principio se usó para los ómnibus la entrada de automóviles que ya tenía la estación y para las paradas la plataforma del andén 1.La única adaptación a su nuevo destino fue el retiro de los rieles y la colocación de un cartel sobre el frente de la calle Alberti que decía Terminal de Ómnibus Presidente Perón. Luego las autoridades de la autotitulada revolución libertadora de 1955 procedieron a retirar el nombre. Años después se habilitó otra entrada para ómnibus por el lado opuesto y se utilizó al andén 3 para las nuevas paradas. Las marquesinas originales fueron retiradas y se cubrió todo con un techo parabólico sostenido por las mismas cabriadas y columnas. El espacio de las vías principales fue pavimentado y se construyeron allí locales comerciales. Asimismo, el paredón sobre Las Heras fue demolido, por lo cual toda la estación quedó visible desde la calle. En tiempos del ferrocarril, ese paredón resguardaba su intimidad y ocultaba sus movimientos a los transeúntes. Las dependencias del primer piso fueron usadas, durante muchos años, como oficinas estatales de transporte. Hacia 1965 funcionó allí el Registro Provincial de las Personas, hasta que fue mudado cuando el personal se negó a entrar por temor a un derrumbe. Es decir que en ese edificio hasta se celebraron matrimonios…En las dos manzanas comprendidas entre Garay y Alvarado, luego de desmanteladas las instalaciones ferroviarias, hubo circos y parques de diversiones. Más tarde sus terrenos fueron loteados y vendidos igual que el espacio que ocupaban las vías, cuyo sector de trinchera fue rellenado. La venta fue dispuesta por los Decretos 15054/50 y 6918/55.Pueden encontrarse todavía algunos restos del paredón primitivo de la estación en la vereda par de Las Heras, en las dos cuadras que van de entre Garay y Alvarado. Uno de los pilares del portón de la entrada de vehículos de Las Heras casi esquina Alvarado aún existe y forma parte de la entrada a la playa de estacionamiento del hotel gremial de la Federación Gráfica Bonaerense. Aún tiene empotrados un guardacanto hecho con un riel y los sostenes de las bisagras confeccionados a partir de eclisas en desuso. Un lote de 123,48 m2 del predio de la estación, en Sarmiento esquina Alvarado, fue cedido a la Municipalidad de General Pueyrredón, para que se instalara allí la sub-usina que abastecía de electricidad a los trolebuses. Hoy el edificio de esa instalación es usado por el Sindicato Unión Ferroviaria. El espacio que había sido ocupado por la vía de acceso, cuyo sector de trinchera fue rellenado y, como ya dijimos, fue enajenado y vendido. Los terrenos trapezoidales sobre Roca de Entre Ríos a Tucumán, ambos de 3.749,78 m2 cada uno, fueron comprados por la Municipalidad de General Pueyrredón y escriturados el 31 de diciembre de 1974, para formar la plaza Martín Güemes. Después de levantadas las vías pero antes de ser rellenada su traza, aproximadamente hacia el año 1952, como se había abandonado el mantenimiento, la trinchera se inundó y se formó un pequeño arroyo. Las familias de la zona no dejaban ir a jugar a los chicos allí, porque se comentaba que un niño se había ahogado al caer a la excavación a la altura de la calle Buenos Aires.

Desde Corrientes a Las Heras hay lotes con lados curvos porque seguían la traza de la vía. Resultan especialmente visibles en el cruce de Arenales, entre San Lorenzo y Roca, donde en ambas veredas hay edificios con las medianeras laterales oblicuas y un sector de pavimento más nuevo que sigue exactamente la misma línea. En Lamadrid ocurre lo mismo, en su intersección con San Lorenzo. En el cruce de Las Heras y Avellaneda el lote de la esquina tiene sus laterales visiblemente curvos y el chalet contiguo está edificado en forma oblicua, aunque aquí no se presentan huellas en el pavimento pues esas calles, cuando pasaba la vía, aún eran de tierra. En Entre Ríos existió un puente sobre la trinchera, algunos de cuyos restos aún se ven, apenas asoman entre el césped de la plaza Güemes. Había dos pasos a nivel importantes, en Av. Independencia, donde aún se nota la elevación del terraplén y en Córdoba, donde el espacio de la vía fue rellenado con asfalto cuyo negro contrasta con el gris claro del cemento que pavimenta esta calle.
En un tendido eléctrico de media tensión que iba por la calle Hipólito Yrigoyen quedó durante mucho tiempo, después de suprimido este tramo, una red colocada debajo de los cables instalada con el fin de que no cayeran sobre la vía, debido a algún eventual accidente. El tramo desde los empalmes en Guido y Avellaneda y en Guido y Saavedra hasta un paragolpes que se colocó antes del cruce con España entre Roca y Peña no fue levantado porque las locomotoras de vapor Vulcan Foundry, que arrastraban los trenes de pasajeros, eran demasiado largas y pesadas para el puente giratorio de la estación Norte y las llevaban a invertir a ese triángulo. Cuando esto fue solucionado y las locomotoras radiadas, las vías quedaron sin uso hasta que en la década de 1970 fueron levantadas y los terrenos vendidos. Las manzanas que van de Guido a XX de Septiembre muestran las medianeras curvas, porque seguían el trazado de la vía. Es especialmente visible la disposición oblicua de los 3 edificios torre que dan frente a la calle Dorrego. También se advierten huellas en los pavimentos que cruzaban los rieles. La cabina de señales con su cartel perduró tapiada durante algunos unos años, hasta que fue demolida ante reclamos de los vecinos, que temían que fuera ocupada. Hoy solo queda de ella una base casi completamente oculta. El puente del F C sobre el arroyo aún existe, a la altura de Guido y Castelli. La estación tuvo una vida ferroviaria activa de 39 temporadas de verano. Según versiones, el F C Sud no estaba interesado en esta estación, que le habría sido impuesta por los diputados nacionales Emilio Mitre, Carlos Pellegrini y Pedro O. Luro como condición para facilitarle la aprobación de los ramales al Puerto, a Miramar y a Balcarce, que la empresa del F C si había pedido. No gustaba tampoco a los lugareños, que consideraban la vía como una valla al progreso que llegaba desde el centro y que, además de los trenes, traía acarreada la desvalorización de los terrenos de atrás de la vía. Al ser una estación usada solamente en verano y cercana a la costa, era categorizada como para porteños y carente de interés para los marplatenses. Hay que 
reconocer que cuando fue construida la estación, el transporte local de pasajeros era lento e incómodo y los carruajes se bamboleaban por los irregulares empedrados para salvar la distancia entre la estación norte y la zona turística de la ciudad, lo que hacía que el viaje fuera más cómodo cuanto más cerca de esa zona llegara el tren. Pasados los años, con la incorporación del tranvía primero y con el perfeccionamiento de los pavimentos y la constante modernización de los automotores tanto particulares como de los ómnibus y colectivos después, la primitiva considerable distancia se hizo insignificante y tornó innecesaria la entrada tan profunda del F C en el ejido urbano. Recordemos, además, que las estaciones Norte y Sud fueron popularmente llamadas Estación Vieja y Estación Nueva.BusARG en 2004









La construcción de un centro comercial y cultural en la antigua estación Mar del Plata Sur (donde llegaban los micros hasta el último verano) es centro de una disputa entre el grupo español Roig -del mismo dueño del club de fútbol Valencia- y Néstor Otero, concesionario de la nueva terminal de ómnibus en esa ciudad, la de Retiro y otras plazas del interior del país.

Con la bendición del renombrado arquitecto argentino César Pelli, Roig picó en punta con una propuesta que combina shopping con espacio para la música y el arte, con una inversión de US$ 23 millones. Sin embargo, el proceso para la explotación del predio nació de una ordenanza municipal, donde se estableció que un consejo asesor -formado por cámaras privadas y ediles marplatenses- iba a evaluar las propuestas. Los interesados tuvieron tiempo hasta el 21 de diciembre para presentarse.

El lunes pasado, el comité evaluador tuvo la primera reunión. Además de Roig, Emprendimiento Terminal e Idear están interesados. Sobre este último grupo se sabe poco, pero en el otro está presente Otero, que tiene la explotación de la terminal de micros de Retiro hasta 2015.

El convenio entre Otero y la Secretaría de Transporte por esta concesión mereció la atención de legisladores de la oposición (Silvana Giúdici, Oscar Aguad, Miguel Ángel Giubergia y Alejandro Nieva), que observaron inconvenientes. Para el shopping en la Feliz, contrató al estudio de arquitectura Mariani y Pérez Maraviglia, uno de los más conocidos en esa ciudad, donde tiene obras grandes. Y los vecinos le adjudican buen diálogo con Florencio Aldrey Iglesias, el dueño del Hotel Hermitage, que ahora explota el Provincial (con NH, una concesión del gobierno bonaerense) y es propietario del diario La Capital.

El consejo asesor tendrá una nueva reunión para definir una suerte de "pre-adjudicatario" o iniciador del proceso. Sin embargo, su recomendación no tiene carácter vinculante: el intendente Gustavo Pulti puede tomarla o no.

"Le ofrecemos a la municipalidad la explotación del espacio cultural por 40 años, que valorizamos en $ 900.000 anuales", dice Emiliano Giri, director de Roig en la Argentina. Por el lado de Aldrey Iglesias, no hubo respuestas. 








Actualmente se usa la Estacion para una muestra de dinosaurios mecanicos.....aunque usted no lo crea.


El estilo arquitectonico ingles de principio de siglo XX resiste a la desaparicion.













Y asi va quedando el Shopping, dominando la zona donde entraban y salian trenes, zona que supo traer personas de todo el pais a las playas tan deseadas de "La Feliz". Ya han desaparecido para siempre, el predio adoquinado, las vias y andenes.


Todavia se aprecian los techos de los vieos andenes "restaurados"






Lo que queda de la cupula original.




Las bellisimas rejas todavian embellezen las puertas y hacen remontar a epocas de oro de nuestro ferrocarril y ciudad marplatense.


Los escalones de entrada a la Estacion originales de granito estan alli intactos gracias a dios.











El grupo Roig levantará un shopping en la ex terminal de ómnibus de Mar del Plata.
La desarrolladora española Roig Grupo Corporativo invertirá U$S 23 millones para levantar un centro cultural y comercial en el predio donde funcionaba la terminal de ómnibus de la ciudad de Mar del Plata.
El proyecto incluye un auditorio, centro de exposiciones, restaurantes y cines, y el diseño del master plan estuvo a cargo del arquitecto César Pelli.
El grupo español es uno de los principales desarrolladores inmobiliarios de su país y está presidido por el empresario Francisco Roig, ex presidente del club de fútbol Valencia.
Las tareas de desmantelamiento de lo que eran los galpones y andenes de la terminal ya están terminadas. "Pensábamos que al iniciar la excavación nos íbamos a encontrar con las vías del tren, pero afortunadamente no había nada ni tierras contaminadas. De esta manera, la excavación marchó sin sorpresas y a buen ritmo", destacó la arquitecta. Además señaló que las chapas y materiales reutilizables son llevadas por la Municipalidad a escuelas y otros lugares donde tengan utilidad.
Muy triste....

1 comentario:

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