lunes, 17 de junio de 2019

Estación Moquehuá (C.G.B.A.)

expr:id='"post-body-" + data:post.id' expr:itemprop='(data:blog.metaDescription ? "" : "description ") + "articleBody"'>
"Pararse ante semejante edificio mas la ayuda de los vecinos para generar este informe, con su museo y casa de la cultura, nos genero una emocion y alivio de que aun hay personas que valoran sus origenes y sus lugares historicos que dieron origen a su pueblo...."






Foto: Copyright - CacciolaDesigns - Todos los derechos reservados.








Fue construida por la Compañía General de Ferrocarriles en la Provincia de Buenos Aires en 1908, como parte de la vía que llegó a Patricios en ese mismo año.
La misma fue construida en 1908 por la compañía General de Ferrocarriles en la Provincia de Buenos Aires , fue sin dudas una estación importante porque contaba con una mesa giratoria y estaba habilitada para carga y descarga de hacienda, también disponía de tres galpones grandes , una vía principal y para las maniobras cinco vías alternativas .

Historia
Fue fundada oficialmente el 1 de marzo de 1909, teniendo en cuenta la fecha de fundación de la estación de ferrocarril, aunque desde mucho antes había un centro poblado en este lugar. La principal actividad es la agrícola ganadera.
Cuenta con un museo llamado "La Casa de la Cultura" ubicada en la ex estación ferroviaria y el galpón N°1. Dicha casa recrea la antigua estación, con objetos prestados por distintas personas u obtenidas por la Comisión del Centenario entre otras cosas posee cuadros pintados por distintos moquehuenses. En el ya mencionado galpón se encuentran objetos antiguos y distintas imágenes sobre escuelas o instituciones moquehuenses, entre otras cosas.

Origen del nombre
La versión más popular y aceptada como verdadera, asegura que etimológicamente Moquehuá significa "montón de maíz". Si bien hay estudiosos que no comparten esta idea y prefieren fijar sus miradas en otras posibilidades, como la de un posible homenaje a un soldado de San Martín muerto en una de las batallas por nuestra independencia, debemos darle crédito a la opinión generalizada y hasta que no se demuestre lo contrario expresar que nuestro nombre tiene que ver con la generosidad de las tierras para con el cultivo. También se afirma que había un cacique chileno llamado "Moquehua" aunque según esta fuente se desconoce por que posee el acento.

Anegdotas

El cantor de tango

Edmundo Rivero recuerda su infancia ........
En aquellos años, y todavía después, el ferrocarril llevaba hasta Moquehuá pasajeros y carga. El pueblo fue quedando encerrado entre otros de más fortuna, de más pronto macadán , como le decían al asfalto. Chivilcoy, Bragado, Veinticinco de Mayo, Lobos, Navarro y Mercedes se repartieron el mazo y le dejaron los cuatro a lugares como Moquehuá. Los mapas no lo diferencian mucho de Villa Moll, Pedernales o La Rica: son localidades, que le dicen. Pero fue allí, en Moquehuá donde me tocó aprender a dar mis primeros pasos y a decir mis primeras palabras, tal vez fue ese el primer lugar de la tierra que sentí como mío y, por algunos años, como el mismo centro del mundo". continúa diciendo Rivero…: “Mi padre había sido nombrado JEFE DE LA ESTACION, así con mayúsculas, como seguramente figuraba en los carteles y en los Avisos, en la Pizarra. Según me contaron después mis padres, nuestra recalada en el corazón de la llanura fue un tiempo sereno y alegre, pobre de cosas pero rico de amigos y de nuevas canciones. También la pampa era todavía una gran guitarra y, aunque los almacenes de ramos generales no solían traernos las novedades de las editoras musicales porteñas, sino por pedido expreso, mi padre se hacía remitir muchas piezas por el propio telégrafo del ferrocarril. Con las letras no había demasiado problema, pero telegrafiar música, no es tan sencillo” Debo aclarar que en otros capítulos del libro, Edmundo Rivero cuenta que su padre era guitarrero y barítono cantor. También su madre tenía una rica y plena voz de soprano lírica, de quien escuchaba desde la cuna estilos y vidalitas. A Rivero no lo acunó el tango, todavía no era su tiempo, aunque sí el final de la habanera. Justo en 1911 (año de su nacimiento), continúa Rivero.. . “Era época en que los fuelles empezaban a pelear a las guitarras".Sigue diciendo Rivero…... "Moquehuá….He vuelto allí hace poco tiempo ( este libro se editó en 1982 ) y descubrí que todo está igualito, o casi, a lo que recuerdo o me contaron. Recorrí el andén de la estación a la hora solitaria de la siesta, ví la casa del JEFE, los viejos carteles de letras blancas en fondo negro con el nombre MOQUEHUA agrisándose, traté de meter mis años provincianos en una hora de visita furtiva, como si un miedo de pibe me estuviese mandando a volver. A Moquehua llegué la primera vez en brazos, y de allí me iría años después sin poder dar siquiera los pasos que había aprendido, sin aliento casi para decir una sola de las palabras que estaba empezando a manejar. Una enfermedad que por aquel tiempo los médicos no supieron nombrar, puso a mi vida en grave peligro y, a mi padre, lo enfrentó a una decisión que le costaría el puesto: venir él mismo conmigo a Buenos Aires para intentar salvarme. Y nos volvimos todos nomás"....Finalmente, Edmundo Rivero, agradece : “Mi agradecimiento abarca a gente también anónima de Moquehuá, hombres y mujeres a los que mis padres seguramente mencionaron y yo olvidé, pero que ellos y yo recordamos como solidaria, servicial, gaucha. A todos les debo el haber llegado a sanar y, a MOQUEHUA, nombre que saboreo como una fruta, siempre le reconoceré algo más que el aprendizaje del andar y del decir: fue allí donde me tocó empezar a pelearle a la muerte el derecho de estar todavía de este lado del piso". Del libro, "Una luz de Almacén" de Edmundo Rivero, Edición 1982.

La historia de ser un centro cultural:
Con una población superior a los dos mil habitantes es la mas importante de la zona.
   Hasta fines de la década del ’70, Moquehua estuvo conectado con la Capital Federal y el oeste provincial por medio de los servicios del Ferrocarril Belgrano, que llegaban diariamente. Hasta comienzos de los ’90, corrieron servicios de carga con irregulares frecuencias. En 1993, hubo un intento fallido y de vida efímera de reactivar el servicio entre Estación Buenos Aires y Patricios, en el partido de Nueve de Julio.
   La celebración del centenario, en febrero de 2009, movilizó a los vecinos a recuperar el edificio de la estación ferroviaria, hoy convertido en museo y centro cultural.
   Su responsable, Viviana Rodríguez, destacó que “está abierto a toda la comunidad” y explicó que “en época de clases, por lo general, los chicos vienen a  hacer tareas. Hay dos computadoras con acceso a Internet y libros de consulta. Hay algunas obras y se está tratando de formar una biblioteca más completa. También se organizan talleres. Hay un taller de canto que funciona de marzo a noviembre y un taller de folclore, que no funciona acá pero también se hace a través de la Municipalidad. Se hacen, además, algunas presentaciones de libros de autores locales y caminatas. Está abierto para cualquiera que tenga una reunión del colegio y la quiera hacer acá”, agregó.
   Viviana indicó, además, que “hubo una exposición de la Escuela Agraria, de los talleres de telar y manualidades. El cierre se hace acá y los trabajos quedan expuestos durante un par de semanas para que la gente se pueda acercar y ver. También estuvo Armando Zandanel dando un taller de astronomía y tuvimos su libro para vender. Hay una programa en la computadora, que él dejó para consultas”, subrayó.
   Al ser consultada sobre la celebración de los cien años del pueblo, señaló que “a la Comisión de los Festejos del Centenario de Moquehua le pareció importante recuperar la estación. La casa estaba ocupada. En ese momento estaba Matías Faccini de delegado del pueblo. La comisión fue la que puso todo. (Sus integrantes) trabajaron, acomodaron, limpiaron y restauraron. Se trató de mantener todo lo que había y se hizo un inventario de todo lo que hay. Están los sellos, los boletos y libros de registro. Los festejos fueron entre febrero y marzo de 2009. Se creó un libro con todas las instituciones locales. Hubo festejos en la plaza, la iglesia y acá mismo. Se hicieron caminatas, recorriendo los antiguos lugares, que comenzaban y terminaban acá”, especificó.
   Recordó Viviana que “era chica cuando el tren dejó de funcionar, pero por los vecinos  que se acercan, por mi tía –que está continuamente hablando del pueblo-sé que la gente venía permanentemente a pasear, a esperar el tren. El andén era como el lugar de juegos para los adolescentes que venían a encontrarse con amigos. Los niños venían a jugar. Hay una persona que tiene ciento tres años, que recuerda cuando había bolseros del otro lado e historias de la gente que estaba de un lado de la vía y del otro lado de la vía. Ahora vienen todos a sacar fotos. Es increíble que se haya podido recuperar, que siga adelante y que cada vez haya más actividades. Es un hermosísimo lugar, que está muy bien mantenido, y hay muchísimas ganas”, enfatizó. Autor: José Yapor.
Historia de la empresa que la construyo:
La Compañía General de Ferrocarriles en la Provincia de Buenos Aires (CGBA, llamada a menudo Compañía General de Buenos Aires) era una empresa de capitales franceses, formada en 1904, que operó una red de ferrocarriles de trocha angosta (de un metro) en Argentina, durante la primera mitad del Siglo XX. Su nombre en francés era Compagnie Générale de Chemins de Fer dans la Province de Buenos Aires.



Frente al edificio de la Estacion Moquehua se encuentra este impactante e historico edificio, que en 1910, Don Roque Falabella, abrió las puertas de un importante almacén de ramos generales.


Aunque lamentablemente ya sin techos, este imponente edificio posee un gran sotano que se utilizaba para refrigerar fiambre, alimentos y vinos que en aquellas epocas no existian las heladeras y la electricidad como las conocemos hoy dia.


Fachada de la estacion de tipico diseño de la CGBA intermedia.


Fachada del galpon construido en ladrillo a la vista, posee sotano y es utilizado por el centro cultural del pueblo, ademas de protegerlo.


Vista lateral con anen elevado para descargar comodamente bolsa de granos a las formaciones de carga.


Nomenclador de estacion original.


Vista del bello y solitario anden, por suerte hay personas que lo cuidan y protegen como se debe. Al fondo se ve que la traza esta invadida por una empresa de granos que tuvo autorización por el municipio de Chivilcoy por 100 años de contrato para estar alli....en fin.


Balanza que pesaba el equipaje de los pasajeros y encomiendas antes de subir a las formaciones.


Los nomencladores de la CGBA que daban aviso a las diferentes salas de la estacion.




Acceso a la sala de espera general y boleteria.


Una vez adentro felizmente nos encontramos con un museo que lo protegen todos los vecinos de Moquehua y la persona que vive alli. Las fotos, objetos y libros donados por sus viejo habitantes y sumados al inventario.


La sala de despacho de encomiendas se mantiene intacta, detrás la sala de telégrafo.


La sala del despacho de encomientas y registro de entrada y salida de formaciones.


La sala del telegrafista, unica comunicacion con proxima estacion, epocas donde solo habia una lampara para poder ver en las noches.


La sala general, con reloj de pendulo "Paul Garnier" de la CGBA y objetos historicos donados por habitantes del pueblo.



La sala de espera general, al fondo el anden y a la derecha el mostrador de despacho de encomiendas y registro de entrada y salida de formaciones.


Ventanilla única de la boleteria y puerta de acceso a la sala del telegrafista.






Estación Roque Pérez (F.C.S.)

expr:id='"post-body-" + data:post.id' expr:itemprop='(data:blog.metaDescription ? "" : "description ") + "articleBody"'>
"Esta es un parada que demuestra claramente el traspaso hitorico del FCO al FCS en una epoca que eramos potencia como pais y estabamos en continuo crecimiento...."







Fotos: Copyright - CacciolaDesigns - Todos los derechos reservados.








Ubicacion:
Ubicada a 135 km de Buenos Aires, la localidad de Roque Pérez se encuentra en una zona agropecuaria rica y fértil que se destaca por su actividad vacuna, aviar y porcina (cuenta con el mayor criadero de cerdos del país).
La ciudad está limitada políticamente con los partidos de Partido de Lobos, sobre el norte; Partido de Monte, sobre el este; Partido de General Belgrano, sobre el sureste; Partido de Las Flores, sobre el sur; Partido de Saladillo, sobre el suroeste y Partido de 25 de Mayo, sobre el noroeste.

Historia:
En campos que habían pertenecido a uno de los primeros pobladores del Partido de Saladillo, Don Pedro Gutiérrez, se levantó en 1884 la estación del Ferrocarril Oeste, del ramal que unía Lobos con Saladillo. Se le dio el nombre de Roque Pérez, en honor a Don José Roque Pérez, propietario de la estancia “San José”, una de las más importantes de la zona.Entorno a la estación comenzó a formarse un pueblo, que por su distancia de Saladillo, cabecera del Partido donde residían las autoridades, comenzó a tomar vida propia. Ya para 1900, su desarrollo era tal que comenzó a pensarse en la posibilidad de su autonomía .Se formó una “Comisión Pro Autonomía”, presidida por Don Juan Espelosin, a quien secundaban Isidoro Lanz, Nicanor Berro y un nutrido grupo de vecinos.
Las gestiones se hicieron largas y pasaron varios años hasta lograr la anhelada autonomía, la que al entender de los vecinos permitiría un mayor desarrollo del pueblo.
El Senador Eulogio Berro tomó la causa de los roqueperenses y presentó el proyecto de creación del nuevo Partido. El viernes 20 de Junio de 1913 se realizó la sesión en la que fue debatido. En Roque Pérez la expectativa era enorme y las noticias telegráficas que se iban recibiendo suscitaron un entusiasmo indescriptible.
Cuando finalmente llegó la noticia de su aprobación, se tiraron bombas de estruendo y se hicieron repicar las campanas de la Iglesia, “para transmitir a todo el pueblo la buena misiva que hacía romper para siempre el eslabón de la cadena que nos unía a Saladillo”, señala el cronista en Roque Pérez del periódico “El Argentino”. Espontáneamente los vecinos se congregaron en la casa de don Juan Espelosín, donde hubo brindis con copas de champagne. Cuatro días más tarde, el Gobernador interino, Eduardo Arana, promulgaba la Ley que hacía de Roque Pérez un nuevo Partido de la Provincia de Buenos Aires.
Para el 20 de Julio, al cumplirse un mes de su aprobación en la Legislatura, se organizó una gran fiesta en Roque Pérez, a la que fueron invitados especialmente el Senador Eulogio Berro y el ex Gobernador Arana, quien el 2 de Julio había sido remplazado por Juan Manuel Ortíz de Rozas.
La jornada comenzó con tiros de salvas a la salida del sol. En tren procedente de Saladillo llegaron numerosos vecinos. En representación de la Municipalidad viajaron el Presidente del Consejo Deliberante, el Secretario de la Intendencia y el Contador. También arribó en ese coche el equipo de Porteños de Saladillo que por la tarde disputaría un match contra el Club Atlético de Roque Pérez.
En otro tren, procedente de Buenos Aires, arribaron el Senador Eulogio Berro, el ex Gobernador Eduardo Arana, el Comisionado nombrado para el nuevo Partido, el saladillense doctor Atilio Viale, y una numerosa comitiva.
Hacia 1818, el campo donde se formó el pueblo de Roque Pérez era del señor Gutiérrez.
En 1884, se construyó la estación Roque Pérez al tenderse la línea del Ferrocarril General Roca (ex Ferrocarril Sud). En septiembre del mismo año, pasó la primera locomotora (llamada “Luz del desierto”). En 1891 se inauguró, una fábrica de tejidos, frazadas, tricotas y ponchos de la firma William Patts, Roche y Cía. Empleaba a más de 150 personas, pero en 1896 cesó su actividad debido a que la Municipalidad de Saladillo la obligaba a hacer un costoso acueducto para llevar al Río Salado las aguas servidas del lavadero de lanas. La fábrica levantó sus maquinarias y se trasladó a Montevideo, Uruguay. El local fue vendido a Juan Fenochietto, quien lo utilizó como depósito de cereales. Las crónicas cuentan que había once casas de comercio importantes y que la principal era la casa Espelosín, fundada en 1883. Contando los comercios más pequeños, sumaban 400 establecimientos comerciales. Además, funcionaban cuatro hoteles: “Hotel Espelosín”, “El Vasco Argentino”, “Hotel Buenos Aires” y otro del que no se consigna el nombre.

El nombre del Pueblo:
El nombre del pueblo surgió a partir de la oferta que el Ferrocarril Sud le hizo a Juan Espelosín de ponerle su nombre por ser el donante de las tierras. Sin embargo, Espelosín propuso que llevara el nombre del Dr. José Roque Pérez en su homenaje, por haber dado la vida combatiendo la fiebre amarilla. Además, el Sr. Roque Pérez era conocido en la zona ya que había sido dueño de la estancia “San José”. Hay una serie de calles en esta ciudad, que homenajean con su nombre a varios ex intendentes. Ellas son: Domingo Larraburu, Homero Fernández, Pedro Tarigo, Marcos Ciappa Anaut, Dr. Diógenes Gotuzzo, P. Pablo Sabatte, Federico Bolla y Alfredo Albanesi.
La localidad recibe su nombre en honor del abogado José Roque Pérez, nacido en la ciudad de Córdoba en 1815. Graduado en Buenos Aires en 1839 fue defensor de pobres, y destituido por Juan Manuel de Rosas por motivos políticos.
Fue comisionado para redactar el código de procedimientos civil, criminal y de comercio. Formó parte del consejo de instrucción pública, fue director de la casa de la moneda, docente universitario y presidió la municipalidad de la ciudad de Buenos Aires, donde murió víctima de la fiebre amarilla en 1871.

La venta del FCO a los ingleses:
En 1890, el Ferrocarril Oeste, que pertenecía a la Provincia de Buenos Aires, fue vendido a los ingleses. Dos años después la empresa Ferrocarril Oeste vende el ramal Merlo a Saladillo, a la empresa Ferrocarril del Sud, también de capitales ingleses. El Ferrocarril del Sud prestaba servicios desde el mercado de Constitución hasta Bahía Blanca. En 1897 se inaugura el ramal de Saladillo a General Alvear. Saladillo deja de ser punta de rieles y cobran vida las nuevas estaciones: La Barrancosa, Micheo y por supuesto General Alvear, por el momento punta de rieles. Recién en 1898 el ferrocarril llega a 25 de Mayo. Este ramal partía desde Empalme Lobos, de dónde partían cinco ramales diferentes, entre ellos el de Saladillo. En 1895 la Argentina estuvo a punto de una guerra con Chile. Por razones estratégicas militares, se extiende el ramal de Bahía Blanca a Neuquén. En 1911 el Ferrocarril del Sud amplía su ramal desde General Alvear hasta Olavarría, uniéndonos con la red troncal a Bahía Blanca y Neuquén. Ese mismo año se construyó el ramal a San Enrique. Partía de una garita construida frente a la Laguna de Leonchos y pasaba por las siguientes estaciones: San Benito, construidos años después, y Esther, en el Partido de Saladillo. Y en el Partido de 25 de Mayo: Pueblitos, Mamaguita y San Enrique. El 17 de marzo de 1912 es otra fecha importante en nuestra historia ferroviaria. Se inaugura el Ferrocarril Provincial, que unía la ciudad de La Plata con Mirapampa en Meridiano V, límite con La Pampa. La inauguración se hace en Saladillo Norte, porque se debía respetar una distancia mínima con la empresa del Ferrocarril del Sud. Asiste el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, General José Inocencio Arias, acompañado de su Ministro de Obras Públicas, el saladillense José Tomás Sojo, quien fue uno de los principales impulsores de la obra. Este ferrocarril también dio vida a numerosos pueblos del interior: Polvaredas, cuyo club llevará el nombre de Pampero, haciendo referencia al tren de La Pampa, Alvarez de Toledo, Sojo, adonde además de la estación y la famosa curva que enfilaba hacia Saladillo, funcionaban talleres ferroviarios y Emiliano Reynoso. En Saladillo no había estación, como se dijo, pero se construyó un apeadero para que baje la gente. Esto dio nombre y origen a uno de los barrios más tradicionales del pueblo. El Ferrocarril Provincial era de trocha angosta, de allí que se lo conociera como La Trochita y en Saladillo, pasaba sobre elevado por un terraplén, con pintorescos puentes al cruzar las principales calles y las vías del Ferrocarril del Sud. Años después se construyó la Estación Ortíz de Rosas en el Apeadero, sólo para pasajeros. Desde Beguerie, partido de Roque Pérez, se construyó un ramal del Ferrocarril Provincial, con destino a Olavarría, que en nuestro partido tenía por estación a Blacquier.
 La actividad ferroviaria era incesante: Se transportaban pasajeros, correspondencias, periódicos, encomiendas, caballos, cerdos, ovejas, vacas, lino, maíz, trigo, avena, etc. No faltaron los accidentes, como el de 1916, por un cambio de vías mal hecho, ni los conflictos, como la huelga de 1917, que nos mantuvo incomunicados por casi un mes. En 1919 Juan Claudio Demaría ocupa la Dirección Nacional de Ferrocarriles, designado por el presidente Yrigoyen. Durante la década del 30 los ferrocarriles sufren las consecuencias de las guerras. Sólo son sostenidos por el esfuerzo y pericia de sus trabajadores.


Vista de vias sin paso de trenes en una localidad con el ferrocarril con iniciador del pueblo..Al fondo el predio de la Estacion con claro dominio de las empresas de silos.


Como si el tren llegase alguna vez....se divisa el nomenclador del FCS con la inscripcion que ya estamos en Roque Perez.


Rodeando el enorme predio ferroviario de Roque Perez para llegar a la estacion vemos algunas dependencias ferroviarias done el personal del FCS hacia trabajo de via y obra, señalamiento, etc.




Otra dependencia algo mas sencilla y construida integramente en chapa galvanizada, tipica construccion de edificos menores de empresas inglesas, hoy convertida en la direccion de turismo rural de la localidad.



Aqui esta la hermosa estacion de ferrocarril de Roque Perez, con sus paredes sin ladrillo a la vita, algo comun en las construcciones del FCO. En la misma podemos ver lo que fue el patio e la casa del jefe que se accedia por fuera del edificio, primer puerta con pinaculos, y luego el acceso a las oficinas. El publico en general accedia a boleterias, salas de espera de forma lateral hacia el anden.


Rodeamos la estacion como el publico en general hacia los anenes por unas angostas veredas historicas construidas en ladrillo hacia el molinete de madera que nos recibe antes del anden.


Los históricos y centenarios desagües, son testigos silenciosos del paso del gigante ingles FCS por aqui, generando algunas reformas en la estación cuando adquirió la linea iniciada por el FCO.


Antiguo acceso que originalmente era solo el molinete de cuatro puntas de madera, que se amplio cuando el publico era mayor en la adquicision del FCS.


El viejo anden que tanto puede contarnos y tanta nostalgia nos genera. Vista hacia proxima estacion, Del Carril.


Vista hacia estacion Salvador Maria.


Detalles de las historicas columnas del anden, forjadas en hierro y traidas de Ingleterra.


En la pared del anden como recuerdo e imitando la punta de una formacion que se va, el Centenario de la estacion y del paso del primer tren.



Detalles de los techos del anden, con tejas francesas Pierre Sacoman.


Nomencladores de las antiguas salas del edificio de la estacion.




Tipico picaporte del FCO.


Centenario nomenclador del FCS y vista hacia proxima estacion, Salvador Maria.


Aunue estan alli los bancos originales del FCO, lamentablemente nadie se tomo el trabajo de dejarlos bajo el anden para que algo que si se arruina los perderemos para siempre estando a la intemperie....


Vista hacia proxima estacion, Del Carril y el bello nomenclador del FCS, los originales del FCO eran de madera.


Antiguo bebedero en el anden.


Frente al edificio de la estacion estan muy cerca los galpones originales donde se depositaban granos del trabajo del campo, contuidos en chapa galvanizada que aun siguen perfectamente en pie.


Porton original de los galpones de chapa del FCS. Ademas tenia anden elevado para descargar las bolsas de granos mas comodamente por los trabajadores de la empresa hacia lo vagones.


El antiguo tanque de agua que proveia a las sedientas locomotoras a vapor junto a la manga esta en perfecto estado, ubicado en punta de anden.


Vista total de la fachada de la estacion Roque Perez.
De derecha a izquierda: Patio de la casa del jefe, salas e espera y boleteria, sala para señoras, telegrafo, baños y dependencia de via y obra.


La centenarias vias perdidas en el horizonte tapadas por el monte, con sentido a su proxima estacion Del Carril.





Fotos: CACCIOLADESIGNS.