martes, 24 de julio de 2018

Estaciòn Rìo Tala (F.C.C.A.)

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"Oculta en el olvido, está esta reliquia de las mejores épocas de la desaparecida Argentina, mas de Cien años de historia a sus espaldas es testigo fiel del ferrocarril ingles en nuestro suelo...."








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Río Tala se encuentra ubicado en la parte sur del partido de San Pedro, provincia de Buenos Aires, Argentina. Muy cerca del arroyo El Tala, a la vera de la ruta Nacional N° 9. La distancia de Capital Federal es de 154 km. y a 145 km. de la ciudad de Rosario (Santa Fe).
La localidad de Río Tala, llamada así por las cercanías de un río, el cual a lo largo de su cauce tenía mucha cantidad de plantas de tala. Ver Combate de El Tala.
El pueblo propiamente dicho se empezó a poblar a comienzos del siglo XX, aunque su estación ferroviaria (Estación Río Tala), el cual le dio origen al pueblo data del siglo XIX, según historias del año 1880.
Aunque ya desde épocas coloniales la zona se encontraba habitada, primero por los indios querandíes, y luego por los primeros colonos. Pero dichos asentamientos se encontraban en cercanías del arroyo El Tala.
Durante el siglo XVIII, se realizaron compraventas de tierras poblándose la zona en forma lenta. En una de la estancias La Barranquida hoy La Estrella nació Fray Cayetano Rodríguez, también en la estancia de la familia Escalante, La Estrella, vivió Juan Facundo Quiroga.
Con el paso de las líneas férreas, comenzaron a llegar los inmigrantes que dejaban su país natal, corridos por las guerras civiles o la pobreza de sus países, llegaban con la promesa de los embajadores argentinos en sus países, de encontrar un país con trabajo, tierras para trabajar, etc. Todo esto claro debido a la conquista de territorio mediante la matanza de indios. La zona tuvo dos asentamientos fuertes, uno que nació desde la estación y otro se realizó a unos 5 km, en el paraje llamado La Celina.

Los ferrocarriles fueron construidos por lo ingleses a finales del siglo XIX, entre ellos la estación de Río Tala, todo un símbolo de las ciudades del interior, ya que los pueblos según se decía comenzaban y terminaban en la estación. Varios fueron los empleados que fueron pasando a lo largo de la historia, como por ejemplo los señores Juan Froman, Julio Forlano y José Rodríguez, también Ferrucio, Segolini, Dal Lago, Estevez, Mattig, Varela, Díaz, Hermida, Pastoino, Eduardo y Antonio Matan, Pomodoro los Salaberry, Caminos, Burini, Manicler, Giménez, Pascual y Gil. Con el paso del tiempo y debido a la privatización la misma dejo de operar en los años 90'.
La localidad de Río Tala, denominada así por las cercanías de un arroyo, el cual a lo largo de su cauce tenia mucha cantidad de plantas de tala. El pueblo surge a partir de la construccion de su estación, año 1885. La misma vio pasar el primer tren Buenos Aires - Rosario el 1 de febrero de 1886. Aunque como todo nuestro contienente, la zona era habitada por los pueblos originarios, en la zona, los Querandies (gente que come grasa de pescado, por su modo de susbsistir).

El 6 de octubre de 1876 fue sancionada la ley Nº 817 de Inmigración y Colonización en la presidencia del Dr. Nicolás Avellaneda, cuyo objetivo prioritario fue poblar y aprovechar las grandes extensiones de tierra que poseía nuestro país. Este instrumento legal fue promulgado el 19 de octubre de 1876, buscaba atraer población para trabajar la inmensa llanura, con costos sustancialmente más bajos que las viejas áreas de Europa; y por otro lado, los países europeos se encontraban en crisis, lo que generaba grandes desplazamientos de población. 
La zona comenzo a ser poblada por extranjeros provenientes en su mayoria de España e Italia, que alejaron al indio y los gauchos verdaderos pobladores originarios pero no respondian a los lineamientos de los gobernantes de turno.
Con el paso de las líneas férreas, comenzaron a llegar los inmigrantes que dejaban su país natal, corridos por las guerras civiles o la pobreza de sus países, llegaban con la promesa de los embajadores argentinos en sus países, de encontrar un país con trabajo, tierras para trabajar, etc. Todo esto claro debido a la conquista de territorio mediante la matanza de indios.
Todos trabajadores rurales quiene vivian de sus cosechas, tanto en venta como en su propio consumos, con fincas repletas de animales y gran variedad de frutales y cereales, ademas de una de nuestras producciones mas fuerte como la batata o camote.





Ya en nuestro viaje encontramos este pintoresco acceso al pueblo de Rio Tala, oculto de la civilización urbana.....


Camino rural que se dirige al predio de la estacion, el mismo costea las vias del ferrocarril.


Vias renovadas de la traza creada por el FCCA.


Traza renovada de rieles y durmientes, en este caso con sentido a la Estación Rio Tala, al fondo.


Ya posicionados sobre el PAN que delimita el predio ferroviario de Rio Tala nos encontramos con una gran dependencia que fuese del guardabarrera y un añadido para el personal de señales.


En esta fotografía vemos claramente una marcada construcción con características del FCCA de origen ingles mas su añadido a la dependencia original a la izquierda de la foto.


A pesar de los Cien años que posee, se encuentra en buenas condiciones, vemos que algunos detalles importantes ya la desidia lo hizo perder con el tiempo.



Ya podemos divisar el antiguo tanque con base de ladrillos que proveía agua a las locomotoras de vapor en el exteemo del anden, por consiguiente la estación esta a unos metros detras de el mismo.


De  tanto caminar por el predio ferroviario nos encontramos con la fachada de la estacion de verdadera belleza, con claro estilo de construccion ingles del FCCA del siglo XIX, aunque actualmente presenta un estado lamentable de un edificio historico unico e irrepetible.


Se ve claramente las dos chimeneas de los hogares a leña de la casa del jefe y la oficina del telegrafista utilizadas en epocas invernales muy duras para aquellas epocas.


En aquellas épocas muchos seguramente recorrían decenas de Kilómetros rurales con caminos que eran todo un desafío día y noche hasta llegar al fin a las instalaciones del ferrocarril. La estación los recibía con un refugio y sala para señoras y señores generales, faroles a kerosene y largas charlas hasta que llegase el tren.


Los desagües de fundición, los postes del refugio, las tejas, los ladrillos......todo era minuciosamente creado y colocado, para durar mas de Cien largos años hasta nuestros dias.


Detalle del refugio de entrada a salas generales y boleterias, se ven varias tejas francesas que han sido caidas y acomodadas por la desidia?.


Las antiguas y derruidas ventanas de madera nos remontan a un pasado tan lejano, quien habra trabajado alli, quien las abrio por primera vez.


Detalle de los desagües de magnifica sencillez, una obra de arte traída de Inglaterra hace mas de Cien años, con detalles de hojas en bajorrelieve.


Vista general del anden en total desidia y abandono, saqueo por años y falta de amor por el primer edificio del pueblo, monumento histórico.



Detalle de lo poco que queda del lugar donde estaba la virgen de Lujan, un clásico utilizado en todas las estaciones construidas en el siglo XIX aunque eran colocados tiempo después de ser  inauguradas las estaciones.




Detalle de los desagües que aun podemos admirar su profunda belleza mas allá de su desidia.



Vista de la fachada principal y anden. En la imagen vemos de izquierda a derecha, patio de la  casa del jefe, ventanas de oficina del jefe, boleterias, sala general, sala de telégrafo y sala de encomiendas.



Anden central y vías hacia próxima Estación, Baradero.


Nomenclador metálico.



Vista de la estación desde anden 1 y pared del patio de lo que fue la casa del jefe.


Detalles de singular belleza de la antigua FCCA.


Nomenclador original del lateral del anden en madera.



Otro de los detalles de las columnas y desagües con ornamentos de hojas en los andenes.


El lamentable estado actual delas puertas de acceso al las diferentes salas.


Unas de las salas que mas desidia y abandono posee, esta era la sala de encomiendas y recepcion de las mismas, ya no queda nada.....


Las paredes poseian estanterias paara colocar cajas, maletas, etc. Los techos sse han caido y han dejado que el agua de lluvia  arruine practicamente todo, mas alla del robo ddel patrimonio historico porlas personas cercanas a la estacion.



Breve reseña de la empresa que la construyo:

En 1863, el gobierno de Argentina le otorgó a la compañía, manejada por el ingeniero William Wheelwright, una concesión para construir y explotar una línea de ferrocarril entre las ciudades de Rosario y Córdoba (una gran ciudad cerca del centro geográfico del país y capital de la provincia del mismo nombre). El permiso incluía una cláusula por la que las tierras adyacentes cedidas por el Estado Nacional debían ser pobladas.
Sin embargo, la historia había comenzado unos años atrás:
El 5 de septiembre de 1854 el ingeniero norteamericano Allan Campbell propuso al entonces presidente de la Confederación Argentina, el capitán general Justo José de Urquiza, realizar el estudio completo del trazado de una línea ferroviaria entre las ciudades de Rosario y Córdoba. El 3 de noviembre de 1855 se presenta en Rosario el “Informe sobre un ferrocarril entre Córdoba y el río Paraná por el Ingeniero Allan Campbell”, redactado originalmente en inglés, y traducido por el sargento mayor José Antonio Segundo Álvarez de Condarco. Allan Campbell era una autoridad de reputación internacional en el ámbito de los sistemas ferroviarios. En 1850 actuaba como ingeniero principal en la línea entre Nueva York y Harlem, cuando el también norteamericano William Wheelwright lo contrató para estudiar la línea entre Copiapó y Caldera, en Chile.
La línea se comienza a construir el 25 de abril de 1863, iniciándose el tendido a partir de la ciudad de Rosario. La línea de trocha ancha (1,676 m) avanzó hacia el oeste, alcanzando el 1 de mayo de 1866 la población de Cañada de Gómez, abriéndose al servicio el primer tramo, de 71 km.
El 1 de septiembre de 1867 la línea llega hasta Villa Nueva (hoy Villa María), a 253 km. de su inicio. Y en ese punto se paralizan las obras.
El ministro Rawson presenta su protesta por la paralización de los trabajos. Además, las quejas de los usuarios por la deficiente calidad del servicio prestado no dejan de aumentar. La estación central de Rosario ni siquiera se ha comenzado a construir. Las estaciones intermedias no existen. El telégrafo no se ha implantado. La compañía argumenta que si no se hace entrega de las tierras pendientes no pueden continuar los trabajos. La realidad es que requieren nuevos aportes financieros que, nuevamente, saldrán de las arcas públicas.´
Por ley del 12 de septiembre de 1867, el Gobierno autoriza la realización de un nuevo aporte de 1.500.000 pesos fuertes, que se suman a las cantidades previamente aportadas (200.000 pesos fuertes como suscripción de acciones, 214.952 como ganancia garantizada sobre las cantidades invertidas en la construcción hasta Villa Nueva (cantidades que, en realidad, nunca fueron realmente invertidas por la empresa contratista).
El convenio por el cual se hace este aporte, dice que el Gobierno entrega títulos por 1.000.000 de pesos fuertes, y recibe a cambio acciones por 750.000. Ejemplo flagrante de corrupción, ya que este convenio está firmado el 12 septiembre de 1867 por el doctor Lucas González, en nombre del Gobierno, como Ministro de Hacienda, y a favor del Ferrocarril Central Argentino. En junio de 1868, el mismo Lucas González firmará otros documentos, pero entonces lo hará en representación del mismo ferrocarril.
Finalmente, el 13 de marzo de 1870, el trazado llega hasta la ciudad de Córdoba, y la línea es inaugurada oficialmente por el Presidente Domingo Faustino Sarmiento el 13 de abril del mismo año. Era la línea ferroviaria más larga del país en ese tiempo, y el primero en unir dos provincias.
La estación terminal de Rosario, la Estación Rosario Central, finalmente se comienza a construir en 1868 y se completa también en 1870.
La inauguración oficial de la línea daba derecho a la empresa a percibir la suma de 553.280 pesos fuertes anuales, correspondientes al 7% garantizado de las 6.400 libras por milla estipuladas en el contrato. Esa suma debía proceder de los ingresos por transporte de pasajeros y mercancías, y completada por la Administración, tal como garantizaban los contratos suscritos.
Durante 18 años no se construyó un solo kilómetro más de vía. En 1888 la línea mantenía los mismos 396 kilómetros.









domingo, 8 de abril de 2018

Estación Jose Maria Jauregui (F.C.O.)

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"Una localidad mágica que posee una historia singular de arduo trabajo, de inmigrantes llenos de ilusiones de progreso, de un ferrocarril y su estación que dieron vida a una zona virgen, hoy es un paraje inolvidable que merecemos proteger..."






Fotos: Copyright  - CacciolaDesigns - Todos los derechos reservados.







José María Jáuregui es una localidad que esta ubicada en el partido de Luján, provincia de Buenos Aires. La misma lleva el nombre de un empresario español que donó las tierras para su construccion a fines del siglo XIX, para facilitar la comunicación de la producción de su molino harinero, instalado en el caserío. Por este motivo el pueblo toma el nombre del dueño de ese primer emprendimiento productivo.




Mapa total del pueblo y su estacion.


Suele ser denominada como Villa Flandria, debido a que en los tiempos del auge de la Algodonera Flandria, gran fuente de trabajo del partido de Luján y alrededores, se la llamó oficialmente de esa manera. Cuando cerró la algodonera se le restituyo el nombre (Ley 11965 Bs. As.) a José María Jáuregui, pero fue inevitable que se sigan usando ambas denominaciones. Se encuentra dividida por el río Luján, en Sur y Norte. Cotidianamente se denomina como Jáuregui a la parte sur, y a la norte como Pueblo Nuevo.

La zona (Villa Flandria Norte o Pueblo Nuevo) estaba comprendida dentro de los límites de la antigua Estancia de la Virgen de Luján. Luego del loteo de la misma, tras la ley de Enfiteusis del gobierno del presidente Bernardino Rivadavia (1826-1827) se instalaron en la zona una serie de chacras, entre cuyos propietarios figuraba el General Arias, el Doctor Francisco Javier Muñiz y, posteriormente, el Tropero Fabián Moreira, en cuyo nombre fue bautizada la calle principal, por donde otrora circularan sus carretas. La precaria producción de la zona estaba basada en la agricultura y la ganadería.

El lugar presentó el mismo paisaje hasta el segundo loteo, en las décadas de 1930 y 1940, de manos de la Algodonera Sudamericana Flandria, cuyo presidente era el belga Julio Adolfo Steverlynck. Dicho loteo, a cargo de la empresa de Negocios Inmobiliarios "Terrén", estaba destinado a los obreros de la misma, ya que la zona de Villa Flandria Sur había experimentado un desborde poblacional. Sus calles principales serían (de este a oeste, todas paralelas) Las Tipas, Avenida Tropero Fabián Moreira, 8 de Diciembre y Doctor Francisco Javier Muñiz (que conecta con el pueblo vecino de Cortínez). La mayoría de las calles transversales adoptaron los nombres de los árboles con que fueron forestadas: (de sur a norte) Fray Manuel de Torres, Los Plátanos, Las Sophoras, Los Tilos, Los Acers, Las Acacias, Las Catalpas, José Manuel Estrada, Padre Miguel Inglés y San José. Para entonces se estaba experimentando un contundente cambio en la zona, que pasaba de ser agraria a industrial.

Hacia finales del siglo XIX y principios del siglo XX, se instaló en la zona, en los márgenes del río Luján, el molino harinero del empresario vasco José María Jáuregui, decisivo en la creación de la estación ferroviaria homónima, quien llevara en simultáneo un loteo en derredores de la misma. Así es como surge la zona de Jáuregui Sur, si bien antes ya había instalados algunos terratenientes por tratarse de una zona rural.

El proceso de industrialización que se produjo en Jáuregui produjo un importante movimiento inmigratorio desde los pueblos vecinos (como Carlos Keen) y varios rincones del país, que venían en busca de puestos de trabajo en cualquiera de las tres plantas que conformaban la Algodonera Flandria. El caso de Carlos Keen es significativo, ya que sufrió la migración de gran parte de su población, un verdadero éxodo, reduciéndolo casi a un pueblo fantasma. Son muchas las anécdotas que narran cómo se desmantelaban las casas de dicha comunidad para luego ser rearmadas en Jáuregui.

El fuerte de la localidad son sus vecinos y sus instituciones. El sello que le imprimió un industrial belga todavía perdura en la idiosincrasia de muchos de sus habitantes. En la actualidad, la calidad de vida está condenada por una curtiembre que no tiene respeto por el medio ambiente.


Sin embargo, previo a la radicación de la fábrica, había casas, una estación de trenes, personas y un pasado que se remonta al siglo XIX cuando llegó a esas tierras un español oriundo de San Sebastián llamado José María Jáuregui.
Dueño de un molino harinero, este emprendedor vasco para 1864 se había radicado en terrenos donde décadas después se instaló la textil algodonera. "Siempre empujado por su visión comercial, hacia la década de 1880 logró levantar un puente de madera sobre el río, que facilitó el traslado de la producción generada por el pionero establecimiento industrial. 



Pero el aporte más significativo que le puso un nombre concreto a estos parajes en proceso de desarrollo ocurrieron en 1884: luego de intensas gestiones ante el Ferrocarril Oeste, Jáuregui logró habilitar una estación para pasajeros, encomiendas y cargas".


Entre sus vecinos todavía perdura una vieja polémica en torno al nombre. Aunque en lo formal una ley provincial aprobada en 1997 terminó por recuperar el nombre original del pueblo, los partidarios de la denominación Villa Flandria perduran. Son dos historias separadas cronológicamente pero claramente vinculadas. José María Jáuregui, comerciante español, gestionó la habilitación de una estación del Ferrocarril del Oeste, como necesidad de transporte para lo producido en su molino harinero ubicado a la vera del río Luján. 
A partir de 1884 comenzó un lento proceso de desarrollo del lugar que en la primera década del siglo pasado se materializó en dos loteos, nuevas experiencias industriales y una escuela. Jáuregui se transformó en el nombre de ese poblado que miraba a la estación, tal como lo documentan diversos periódicos de la época. 
Con la llegada de Julio Steverlynck en 1928 mediante la compra de las instalaciones fabriles que habían pertenecido a José María Jáuregui, el pueblo inició su gran e inédito desarrollo. El primer loteo impulsado por el industrial llevó por nombre Villa Flandria y se le dio carácter de pueblo según un acto administrativo provincial. Aunque ambas identificaciones convivieron a través de las décadas, fue durante la última dictadura militar que se oficializó esa última denominación, mediante un decreto. En la década del 90, un grupo de vecinos inició un proceso para recuperar el nombre original del pueblo. A su vez, Pueblo Nuevo hace referencia al segundo desarrollo de Jáuregui, en ese caso, hacia el otro lado del río. 

1884: José María Jáuregui dona terrenos para la instalación de la estación del ferrocarril, dando origen a la localidad que llevará su nombre.



Para llegar al Pueblo de Jauregui nos cruzamos con la vieja traza del FCO que salia de Estacion Lujan hasta Pergamino, hoy en un triste estado de olvido total....


La traza principal del FCO nos acompaña en nuestro camino y se puede contemplar centenarios puentes construidos por el Ferrocarril del Oeste Ingles en la zona.


Al ingreso del pueblo siempre costeando las vias del FCO, al fondo ya se divisa la estacion y su galpon.


Via doble con sentido a Lujan como proxima Estacion.


Las casas que se mantienen en pie y que llaman la atencion por su antiguedad casualmente estan frente al predio de la estacion.


Una de laas calles principales del pueblo, esta esta frente a la estacion, se ven centenarios edificios que seguramente fueron almacenes de ramos generales, casas importantes para la epoca, lo increible es que aun se encuentran en pie.


Centenarias casonas que daban vida a un pueblo creado junto al ferrocarril.




Nada mas que agregar a este mensaje creado por los vecinos de esta localidad...


Ya alejados unos metros de la estacion aun siguen apareciendo edificios centenarios que daban vida a un pequeño pueblo hace mas de cien años.




Vista lateral de la estacion Jauregui con sentido a Lujan, vemos que hace poco tiempo se han renovado los andenes para los nuevoss coches ingresados al pais y se han restaurado detalles de la estacion que estaban en mal estado pero el resto se consservo felizmente.


El aljibe original aun esta alli para darnos informacion de como se vivia hace mas de cien años lo qu fue un Jauregui desolado, sin luz electrica y comunicacion como la conocemoss hoy dia.


Vista total del edificio de la estacion hacia las vias.


Se ve claramente que el techo de la estacion es continuo hacia el  anden y no de doble bajada como en otras estaciones de otras empresas inglesas que construyeron en el pais.

La misma poseia servicio de telegrafo, encomiendas, oficina del jefe, patio y baño privado, sala general y boleterias y baños publicos externos.


Lamentamos el estado en que se encuentran las palancas que accionaban las señales de brazo tapadas por la vegetacion.


Vista del anden techado con bancos que no son los originales de madera y un anden renovado.


Una placa de reconocimiento por todos sus vecinos al edificio mas significativo del pueblo.


Un clasico de muchas estaciones, especialmentedel FCO, la imagen de la Virgen de Lujan que acompaña al viajero.


Detalles bellisimos originales de las columnas del anden.


Dibujo realizado en lo que fue la pared que dividia el patio de la casa del jefe de estacion.


Vista del refugio original frente a la estacion con sus columnas en madera en via descendente.


Vista posterior del anden techado con vias hacia Mercedes.


Los baños originales que datan del mismo año de inauguracion de la estacion, estamos informados de que seran demolidos para crear unos nuevos y mas renovados.


Los baños por higiene eran aislados de la estacion en aquellas epocas.


Vista total de la Estacion Jauregui donde en primer plano apreciamos las paredes del patio y la casa del jefe.


Detalle del unico picaporte original que se conserva en una de las puertas de la estacion.


Vista posterior de la estacion donde fue creado un alero improvisado que no es el original.


Frente a la estacion se encuentra uno de los edificios mas grandel del pueblo, es la Parroquia Parroquia San Luis Gonzaga, donde ingresamos para conocer sus instalaciones.







7 largas cuadras de bolulevard de belleza absoluta con centenarias palmeras destaca la principal avenida del pueblo que termina al fondo con el edificio de la estacion de tren, Avenida llamada Flandes.


Entorno cercano a la estacion de tren es el Rio Lujan y al fondo las famosas industrias textiles, el Parque industrial Flandria.



A unas diez cuadras de la estacion descubrimos que los nomencladores originales de la Estacion Jauregui que faltaban cuando se realizo la renovacion de anden estaban en una casa particular junto con restos de barreras....en fin.




Nos despedimos de Jauregui con esta imagen total del predio de la estacion que tanto dio al pueblo.
Postes telegraficos, señales de brazo, el gran galpon que recibia lo trabajado en el campo y de las textiles para que el tren llevase a Buenos Aires aun en pie para contarnoss ccomo fue esta zona hace mucho tiempo.